Quiero Hacer

Mirada Positiva

Hace muchos años que practico un ejercicio, al principio sin saber bien lo que estaba haciendo y ahora totalmente consciente de esto último. Empecé a hacerlo desde chica, no me acuerdo exactamente cuándo, pero surgió como un juego conmigo misma para no aburrirme mientras camino por la calle. No es que sea necesariamente aburrido caminar, en absoluto, pero cuando hacés el mismo trayecto todos los días puede tornarse un poco repetitiva la caminata, y en el momento que agotaste todos los caminos alternativos empieza a surgir la necesidad de tener un recurso de entretenimiento. Al menos en mi caso esa fue la lógica, supongo. Lo importante es que muchísimas veces, casi nunca deliberadamente sino más bien de manera automática, me encontré a mi misma practicando esta actividad. Con los años la dinámica lúdica en lugar de disminuir fue aumentando y mutando en pequeñas partes, siempre firme en su esencia, y no fue hasta hace muy poquito que me di cuenta de que en lugar de un entretenimiento este ‘juego’ tenía más caracter de ejercicio. Y el diccionario coincide conmigo*

¿En qué consiste el juego?**

Dijimos que íbamos a llamarlo ejercicio.

Ok, ¿en qué consiste el ejercicio?

El ejercicio consiste en caminar por la calle o sentarte en una plaza y mirar atentamente a toda la gente que te cruzás, con el único objeto de encontrar algo en ellos que te guste. Sí o sí. Puede ser su cara, su pelo, su ropa, su sonrisa, lo que sea, pero algo te tiene que gustar. Si no lo encontrás, dedicale más tiempo y encontralo. A veces te va a costar más y a veces menos, pero en este ejercicio no se acepta ‘nada’ como respuesta. No tiene duración determinada ni límites en cuanto a la cantidad de cosas buenas que podés encontrar, la única regla es que encuentres al menos una.

Esta dinámica inicialmente empezó como ya conté, un juego aparentemente sin sentido para no aburrirme haciendo tareas cotidianas. Con los años me di cuenta de que ese mini ejercicio de a poco cambiaba mi forma de ver, y por lo tanto de encarar, distintos aspectos más amplios de mi vida. Al estar constantemente buscándole algo lindo a todo empezás a entrenar tu ojo para detectar cosas lindas y buenas en lugares en los que a otros les resulta más difícil encontrarlas. Te resulta más sencillo ver el lado bueno de las cosas. Dejás de ser tan condenadamente crítico. Entrenás tu mirada positiva.

Esta semana, tras encontrarme nuevamente pensando en el ejercicio, decidí a subirle un nivel: me fui a una esquina de Palermo con un cuaderno y me puse a anotar una cosa positiva por cada transeúnte que pasaba. Por las características innatas del barrio en el que me encontraba, el ejercicio con muchas personas jóvenes me resultó facilísimo (¡qué canchera que va la gente por Palermo!), con otros quizás mayores me costó más, pero el resultado final dio positivo porque no tuve ni un espacio en blanco. A continuación y a modo de ejemplo transcribo parte de la lista, para que se entienda más de qué estoy hablando.

Lugar: Malabia y Costa Rica, Palermo.

Quién era: un hombre andando en bici

Qué me gustó: la forma de su mandíbula

Quién era: una chica

Qué me gustó: sus bucles naturales

Quién era: un señor

Qué me gustó: sus zapatos de charol

Quién era: dos viejitas

Qué me gustó: sus polleras tableadas hasta los tobillos (unas reinas)

Quién era: un chico

Qué me gustó: su lunar arriba del labio

Quién era: una chica

Qué me gustó: su cintura chiquitita

Quién era: un viejito

Qué me gustó: su parsimonia casi ceremoniosa al caminar

Quién era: una chica con un cochecito

Qué me gustó: la destreza con la que manejaba el cochecito con una mano mientras tomaba coca con la otra

Quién era: una señora

Qué me gustó: que se haya animado a salir por las veredas de Buenos Aires con taco aguja de 12 cm. Diva total.

Quién era: una pareja

Qué me gustó: que ella era super miniatura y él era enorme. 

Quién era: un chico

Qué me gustó: sus tatuajes en el brazo

Quién era: una señora

Qué me gustó: que no le haya importado nada y se haya clavado un escote tremendo.

Quién era: un grupo de tres chicos

Qué me gustó: la química, se percibía que había una amistad linda.

Estuve como 40 minutos ahí sentada mirando, anotando, riéndome sola cuando alguien se daba cuenta de que lo estaba fichando. Ver lo lindo del mundo puede resultar muy divertido y sanamente adictivo, y cambia la peli tanto para vos como para la gente que te rodea. ¿Te animás a probarlo vos? La propuesta es super sencilla:

Encontrá un ratito esta semana y hacé el ejercicio. No importa dónde, en el subte, en la calle, esperando a un amigo en la vereda: dedicá 5 o 10 minutitos a mirar a la gente que pasa y encontrarles algo lindo. Vas a ver que se vuelve adictivo esto de empezar a amar todo lo que te rodea.

 

(Y si volvés acá y me compartís tu lista va un muy bien diez felicitado con estrellita dorada.)

 

*Ejercicio: Práctica que sirve para adquirir unos conocimientos o desarrollar una habilidad.
**Mil perdones a todos los que están jugando el otro juego y perdieron por culpa de este post. Dobles disculpas si no habían perdido hasta leer esta aclaración.

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5 Comments

  • Reply
    Agustina
    11 septiembre, 2015 at 3:16 pm

    Ayer estuve todo el día fuera de casa y con muchos tiempos muertos de por medio. Cada vez que me encontraba sentada en algún lugar aburriéndome de esperar a alguien me acordaba de este juegoejercicio y empezaba a anotar en mi agenda o el celular . La verdad es que me costó un poco encontrar algo que me gustara en todas las personas que estaban a mi al rededor, y si me quedaron muchos espacios en blanco, pero acá va mi listita:

    Lugar: Un bar

    Quién era: un mozo
    Qué me gustó: la facilidad con la que secaba vasos sin mirarlos mientras hablaba con una chica.

    Quién era: Un chico que pasaba
    Qué me gustó: La forma de su nariz

    Quién era: Un señor
    Qué me gustó: La habilidad con la que esquivaba gente con su bici

    ——————————————-

    Lugar: Un concierto de Música de Cámara

    Quién era: Una chica que cantaba
    Qué me gustó: Su corte de pelo, su blusa kimono, su nariz.

    Quién era: Una pianista
    Qué me gustó: Su pelo muy muy blanco

    Quién era: Una chica del público
    Qué me gustó: Su interés en lo que estaba viendo y escuchando y cómo se reía sola de felicidad.

    • Reply
      Agustina
      11 septiembre, 2015 at 3:18 pm

      Quise escribir “alrededor”, ups.

    • Reply
      Lali Bonomini
      15 septiembre, 2015 at 4:21 pm

      me encantó tu ejercicio! super lindo que lo hayas hecho, me alegraste el día 🙂

  • Reply
    Sabrina
    11 septiembre, 2015 at 8:53 pm

    Hoy lo hice con mi abuela y recuerdo poco pero esto es lo que me quedó:
    Lugar: estábamos viendo la tele.
    Mariano Iudica: tenía un buen traje y mi abuela halagó sus dientes nuevos y su actitud (?)
    Padre cantante: Tenía un hijo que cantaba muy bien
    Hijo cantante: estaba bien peinado y tenía buena voz para su edad (tendría 10 años)

    Gente en la calle:
    Chica de negro: Tenía las piernas largas y delgadas, con buena forma
    Muchacho deportivo: Era muy alto y le quedaba bien a su cara
    Señora de rojo: Su peinado rockeaba todo (usaba una vincha)

    No vi a mucha gente hoy, pero un día me siento en un bar y te cuento lo que veo.

    • Reply
      Lali Bonomini
      15 septiembre, 2015 at 4:21 pm

      amo que hayas hecho el ejercicio sabri! encima con tu abuela! muy genial jajajaja

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