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Todo lo que ud siempre se preguntó sobre Berlín (y lo que no también) – Parte II

Hace un año les compartí en una nota titulada Todo lo que ud siempre se preguntó sobre Berlín (y lo que no también)  todos mis rincones favoritos de la ciudad alemana que me robó el corazón. Si bien al momento de armar dicha guía intenté hacerla “generalista”, brindando información útil sobre transportes, impuestos, apps y demás, inevitablemente se vieron reflejados mis gustos y elecciones personales en las recomendaciones, sobre todo en aquellas referidas a comida y atracciones. Honestamente no me había percatado de este detalle hasta que un amigo (que viajaba a Berlín y leyó el post para ver si encontraba data útil) me dijo:

Así que para esta segunda parte voy a hacer un disclaimer, ya que encima esta vez encaré el viaje siendo no sólo vegetariana sino ya vegana: si estás por viajar a Berlín y te gustó la primera nota / sos vegano / sos vegetariano / sos carnista con tendencias vegetales / te gusta andar en bici / te copa hacer cosas un poco fuera de serie / todas las anteriores /  entonces este post es para vos. Si no coincidís con esas descripciones, seguramente puedas encontrar información valiosa en otro lado de la vasta interné. Dicho esto, y dando por sentado que siguieron leyendo porque estamos nsync, procedo a contarles la nueva información con la que volví de Berlín este año. Ah, eso: ¡Volví a Berlín este año! Y de entre todas las cosas que hice en los dos meses que estuve en la ciudad, estas fueron mis nuevas favoritas para sumar a las anteriores:

Atracciones

– Clärchens Ballhaus

Este lugar es alucinante. Es un viejo salón de baile (con piso de madera y todo) de 1913 en el que se puede bailar, cenar y tomar algo. No comimos nada así que no puedo hablar de su gastronomía y el trago que pedí dejó bastante que desear, pero si destaco este lugar por el flash: entrás por la puerta y viajás en el tiempo. Nosotros fuimos un miércoles, que es noche de swing , y nos sentamos un buen rato a ver gente muy metida en la suya bailando en parejas sobre el piso de madera. ¡Algunos, incluso, estaban caracterizados! Me llamó particularmente la atención un hombre de tiradores, pantalones de época y boina que estaba bailando con una chica en vestido, ambos con zapatitos de baile. Si existen los viajes en el tiempo, creo que acá hay un portal porque mirándolos me fui a los años 20 de cabeza.

– Freiluftkino Kreuzberg 

Otra alucinación. El Freiluftkino sucede durante el verano en varios puntos fijos de Berlín, Kreuzberg es el que visitamos nosotros. Es un cine al aire libre: llegás, agarrás una reposera y una mantita, la ubicás donde quieras frente a la gran pantalla, si querés te comprás unos pochoclos y te sentás a disfrutar de algo que probablemente no viviste nunca antes. Pasan títulos muy copados (nosotros vimos Loving Vincent), todos subtitulados al alemán pero con audio original, que generalmente es inglés.

– Yorck Kino

Ya que estoy recomendando cines, si están en Berlín y tienen la oportunidad de hacerlo, visiten algún Yorck. Es una agrupación de 13 cines que hace una curación especial de su contenido y “lo mainstream”, dicen, lo dejan para los demás. Eso lo percibís ya desde lo que consume la gente, que puede entrar a la sala con botellitas de cerveza,  hasta las publicidades que pasan antes de la peli, que son todas sobre producciones indie o de culto y obras de teatro. Además de sus películas, el encanto de los edificios es súper especial y resulta definitivamente en otro viaje en el tiempo. En su página web pueden ver todos los interiores de las salas, que son una locura total. Nosotros fuimos al cine Babylon, en Kreuzberg, y vimos Isle of Dogs de Wes Anderson (bastante Mainstream pero evidentemente “mainstream bien”).

– Treptower Park

Apenas pisé este parque no pude CREER que no lo había visitado nunca en mis viajes anteriores. ¡Es alucinante! A mi criterio es incluso mejor que el famoso Tiergarten. Rodea el río Spree y está repleto de espacios naturalmente “privados” en los que podés relajarte, tomarte unos mates y conectar un ratito con la naturaleza. Entre otras cosas también tiene unas esculturas soviéticas gigantes y desde un área podés ver el interior del Spreepark, un parque de diversiones abandonado. Ver la rueda de la fortuna girando despacito por el viento y los dinosaurios enormes (que alguna vez supieron decorar el espacio) derrotados en el suelo es probablemente otra de esas vistas que solo Berlín va a poder darte.

– Postdam

Otra de esas cosas que no entiendo cómo no había hecho antes. ¡Qué belleza es Potsdam! Técnicamente es otra ciudad, pero la incluyo en este post porque está tan cerquita de Berlín (media hora en tren) que es casi como visitar un barrio cercano. A Potsdam hay que dedicarle un día entero, ¡Y en bicicleta! Sí o sí. Te alquilás una bici, guardás un par de provisiones en la mochila y salís a recorrer sus parques, lagos y castillos (uno de los spots más famosos, para que se den una idea de lo que estamos hablando, es el Palacio Sanssousi). Para comer les recomiendo Peter Pane, es un restaurant bastante caro (gastamos entre 15 y 20 euros por persona incluyendo un trago) pero lo vale: la comida es súper rica, las opciones veganas variadas y todas las salsas son por default veganas. Es un día nomás, dale. Un gustito.

Bares y comida

– Klunkerkranich

La mejor vista de Berlín. De verdad. Mejor que la torre de TV y el Viktoriapark combinados (si no entienden la referencia no hicieron la tarea, vayan a la primera nota sobre Berlín! *se enoja*). Klunkerkranich es un bar que queda en el estacionamiento de un Shopping (desde el cual ya se puede apreciar la vista). Es ideal para ir en verano a ver el atardecer, y si bien es bastante complejo conseguir mesa podés quedarte parado o ser paciente hasta que se libere una (eso hicimos nosotros, y funcionó). También tiene un sector para que lleves tu propia bebida o comida y disfrutes de la vista sin consumir nada. ¡Si estamos en Berlín!

– Emma Pea

Es un restaurant vegano que está ubicado en el RAW Gelände, un área que antiguamente estaba destinada a la reparación de trenes y que hoy, grafittis y resignificación cultural mediante, es casa de proyectos artísticos, bares, un skate park y varias cosas más. Tiene muchísima mística de noche, siempre teniendo en cuenta que es en Berlín y sabés no te va a pasar nada, porque en el conurbano bonaerense no me meto en un lugar así de oscuro y cagado a palos ni loca. Emma Pea (el restaurant que les recomiendo) es cero fancy, bastante pequeñito y sencillo, pero la comida es una MARAVILLA. Ahí probé en distintas ocasiones sus “quesadillas”, sus pastas y una sopa: todo igualmente delicioso. Además, manejan muy buenos precios (por 5 o 6 euros comés una buena comida).

– Peter Pane

El que les recomendé cuando hablé de Potsdam, que también tiene sucursal en Berlín. Lo vuelvo a poner acá porque soy una obsesiva y me molestaría que no esté en la lista de bares y comida. Ahora solamente estoy escribiendo esto para hacer relleno y que parezca que escribí todo un párrafo sobre este lugar. Bueno, listo. Sigan.

– Lily Burger and Steaks, Beef & Vegan Grill Club

Este lugar, como su nombre lo indica, no es exclusivamente vegano (ni siquiera vegetariano), pero sus opciones veganas son de otro planeta. Nunca comí hamburguesas tan grandes y violentas como las que me ofreció este lugar, una inyección de porquería maravillosa directa a las arterias. Las “mozarellas” a la milanesa son tan parecidas a las de queso posta que tuve que mandar al mozo a la cocina a constatar con el chef que no se equivocó de plato. Mi novio se pidió unas alitas de “pollo” que tenían hasta una símil piel. ¡Un asco! Pero si les copan esas imitaciones, en este lugar la rompen. No es barato, pero son tan agresivas las comidas (literalmente agresivas, las hamburguesas vienen con un cuchillo clavado en el medio) que con un plato de ahí tirás todo el día. Si tenés ganas de pegártela y creés que el veganismo no te lo va a permitir, te invito a cenar en Lily para derribar tu prejuicio. Y andá con mucho hambre.

– La Stella Nera

Una pizzería vegana riquísima, con un queso vegano estúpidamente bueno. De las pizzas más ricas que probé desde que soy vegana.

– Lia’s Kitchen

Una hamburguesería (que también tiene ensaladas) 100% vegana. Muy buenas hamburguesas y, si bien no soy fan, para los que sí lo son tiene muy buenas imitaciones de pollo.

– Amrit

Un restaurant de comida india muy bueno. Tienen de todo, no es ni ahí vegano o vegetariano, pero hay un plato que me voló tanto la cabeza que creo que lo fui a comer 5 veces: el curry de verduras con leche de coco. Es pec ta cu lar.

– Momos

Restaurant de dumplings veganos riquísssssimos.

– Spooning Cookie Dough

Este local parece una heladería pero en lugar de helado vende masa de galletitas. Así como lo leen: dicen que encontraron la manera de que no te duela la panza comiendo la que claramente es la mejor parte de la torta (su masa cruda) al no usar polvo para hornear ni huevo. Tienen varios sabores, el original con sprinkles es vegano.

– Balaram Veganes Eis

Una heladería vegana con varios sabores copados.

– No Milk Today

Un café vegano. Yo me pedí una carrot cake espectacular, pero también tienen comidas que se veían atractivas.

Cheddar Veganz

Este no es un restaurant, es una marca de quesos, pero QUÉ QUESOS. Si son veganos y extrañan el cheddar, vayan al Veganz (el super vegano del que les hablé en la nota anterior) y compren el de su marca propia. Es lo más increíble que probé en el viaje: idéntico al cheddar especista pero 100% sabor 0% sufrimiento animal. Una maravilla de la evolución humana. Nos trajimos 11 (once) paquetes, es espectacular de verdad.

Baileys Almande

Ya que estamos con marcas, esto no es exclusivo de Berlín pero se consigue en todos los Veganz y está buenísimo: Baileys de almendras. Es bastante dulce, a mí particularmente me gustó más que su versión original.

 

¡Eso es todo! Probablemente cuando vuelva a visitar Berlín (el año que viene, pues tengo una adicción) aparezcan nuevas cosas, y acá voy a estar para compartirlas a mi regreso. Creo que ya se van dando una idea de por qué estoy tan enamorada de Berlín: nunca jamás terminan de aparecer magias por descubrir. De yapa les dejo el tatuaje berlinés que nos hicimos con mi novio en este viaje:

¡Hasta la próxima, Berlín!

 

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1 Comment

  • Reply
    naty ( reina china)
    7 septiembre, 2018 at 8:34 pm

    Lali… I love youuuu!
    Amo tu forma de escribir… me encanto todos los datazos que te diste (aunque no soy ni vegetariana jaja)… seguí haciendo posts asi.
    Tu simpleza y claridad para explicar me encanta!.

    pd: berlin sos lo mejor del mundo! volvere!

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